MUJERES: Editorial

Presentamos como adelanto para nuestros lectores la Editorial de nuestro próximo número, MUJERES

Click para descargar en PDF

Editorial

MUJERES, aperturas, oquedades, múltiples facetas por donde los autores de este volumen se deslizan interrogando el enigma del continente negro; ombligo que revela la relación entre el origen del Psicoanálisis y la mujer. Ellas -algunas célebres, otras anónimas- se prestaron al trabajo de parto, asistidas por quien fuera capaz de pro-vocar el nacimiento del Psicoanálisis, el vienés Sigmund Freud.
Participamos con este volumen de los debates que se vienen desarrollando en torno a la problemática de la mujer en la coyuntura histórica que nos toca vivir. Con el título queremos destacar la com-plejidad a la que abre el término, así como la historia que transporta el mismo a lo largo de los siglos; carga significante que signó la po-sición socio-política de la mujer, objeto hoy de serio cuestionamien-to.
Una particular curiosidad nos revela la etimología de los térmi-nos femenino y mujer; éste ingresa a la lengua castellana en el año 1113 derivado de mulier que en latín indica lo opuesto al hombre. Significante que hace marca en la diferencia. Por su lado, la palabra femenino se incorpora tres siglos más tarde, derivada de una latina con clara connotación anatómica: femininus, lo propio de la hem-bra. Por rarezas de la evolución de la lengua, hoy utilizamos los términos femenino, feminidad, como lo más alejado de la anatomía. Tal vez por desconocimiento del sentido originario del término se critica la relación que hace Freud entre lo masculino-activo y lo fe-menino-pasivo; aun cuando en la 33ª Conferencia, “La feminidad”, deja claro que se está refiriendo al producto genésico femenino en contraposición a la función de penetración que le cabe al masculino.
En el Dossier el lector encontrará en primer lugar un logrado en-sayo sobre lo femenino, desarrollado a partir del análisis de un pa-ciente que decide someter su cuerpo a la emasculación en un intento por armonizar sus conflictos entre el ser y el gozar. La perspectiva propiamente psicoanalítica de este trabajo pone de manifiesto la éti-ca que nuestra disciplina exige. En línea con esta posición, el si-guiente escrito advierte sobre el riesgo de acorralar la subjetividad impidiendo el advenimiento de la pregunta por el deseo, a través de discursos que pretenden abolir la diferencia, desconociendo el com-plejo y muchas veces doloroso proceso que lleva a asumir determi-nada posición sexual.
Y la palabra engendra la vida. El rico contenido metafórico de los textos bíblicos, brinda al autor de “Cuerpo de mujer. La gracia de María” la posibilidad de articular las escenas de La Anunciación y la cuestión del coloquio angélico con las nociones psicoanalíticas referidas al cuerpo hablante y al dispositivo analítico en tanto praxis de lenguaje.
Luego, la temática de la concepción se presenta bajo la dolorosa encrucijada de enfrentar la imposibilidad de llevar adelante un em-barazo. En el ateneo sobre la ley de despenalización del aborto, se propuso reubicar el sujeto de la discusión: no es el aborto el sujeto a considerar sino la mujer en su status socio-político y cultural, según el análisis realizado por dos doctores en derecho estudiosos del te-ma. A su vez la exposición de la psicoanalista se centró en la coer-ción que se ejerce sobre las mujeres imposibilitadas de solventar los costos de una interrupción del embarazo en la medicina privada, coerción que transforma la ya de por sí difícil decisión en un acto delictivo cargado de culpa e incluso llevado a inscribirse como trauma.
“Latinoamérica”. Desde Uruguay se nos invita a pensar los lími-tes de las teorizaciones freudianas respecto de la sexualidad feme-nina. Al mismo tiempo, se rescata el valor de los conceptos psicoa-nalíticos a la hora de reflexionar sobre las subjetividades epocales. El artículo destaca el aspecto “enloquecedor” del inaprensible goce femenino. Desde Brasil nos transportan a la Viena de principio de los años treinta para ser partícipes de “la más deliciosa relación en vers libre”de Hilda Doolittle con Sigmund Freud. En los relatos de H.D. seleccionados por la autora se pone de manifiesto la posición ética de Freud respecto de la lucha de la poeta por vivir su sexuali-dad sin ajustarse al modelo impuesto por los ideales burgueses, lo cual le permitió encontrar su propia manera de ser mujer. En este es-crito se vislumbra un entorno intelectual, tanto europeo como norte-americano, comprometido con el Psicoanálisis.
Una especial mención merecen las valiosas colaboraciones selec-cionadas para la separata “Trabajos arbitrados”. La misma abre con una propuesta de reflexión sobre los distintos matices del narcisis-mo y de la envidia, como expresión de los avatares de la inscripción pulsional en la estructura psíquica, para lo cual el autor expone su propia elaboración conceptual sobre el narcisismo y la envidia. Los destinos pulsionales se definirían, en parte, por las transformaciones sufridas por el narcisismo originario.
A continuación, tres artículos sitúan al lector en el quehacer del analista. El primero indaga la forma interrogativa desde distintos vértices para luego circunscribir el sentido de la pregunta psicoanalí-tica propiamente dicha, ligada ésta a la angustia y al dolor psíquico, habitantes ineludibles del proceso analítico.
De la habitual situación del consultorio privado, el lector se ve llevado al desafío que supone el trabajo con adolescentes carencia-dos arrojados al desamparo y a la delincuencia. La escucha analítica permite rescatar una dimensión erótica y creativa –y por tanto subje-tivante- del acto delictivo.
Uno de los grandes desafíos que enfrenta el psicoanálisis, el fe-nómeno psicosomático, es abordado tanto desde lo conceptual co-mo a través de una situación clínica que le permite al autor articular el padecimiento corporal con un duelo impedido en su elaboración psíquica.
Los escritos de este volumen referidos a la práctica del analista testimonian la eficacia de nuestra clínica en distintas épocas y con diversas problemáticas.
Cierra este apartado, una elaboración sobre nuestro tiempo carac-terizado por la “desnudez de ideales”, época en la que el sujeto es lanzado a enfrentar en soledad las dificultades de refrenar su propio goce sin referentes culturales que lo orienten.
Los escritos “Femenino” y “La Subjetividad acorralada” corres-pondientes a esta separata han pasado a formar parte del Dossier MUJERES.
“En las fronteras” lleva a adentrarse en la complejidad de esta temática desde dos disciplinas, la filosofía y las letras. La filósofa y escritora D. Sperling pone de manifiesto el status de la mujer en tanto sujeto legal y no un objeto natural. Llega a esta afirmación a través de un exquisito análisis de la figura de las matriarcas en la Torá. Se explaya, además, en el tema de la inscripción filiatoria a través del rito de pasaje; el mismo conjuga el gesto de renuncia de posesión del hijo ejercido por la madre y la resignación de la omni-potencia por parte del padre, quien pone al hijo en relación a la Ley.
Del mundo hebreo, el siguiente ensayo nos transporta a la Grecia de Homero y a la Atenas Clásica. Recorriendo varios textos los au-tores van presentando distintas figuras femeninas, según cierto ideal que legitimaba la asignación de espacios y funciones de cada géne-ro. Entre ellas aparece la “mujer-botín”, cuya pérdida causa la “des-honra” del hombre-propietario. Desde una lectura psicoanalítica ca-be la pregunta por la naturaleza particular de este objeto cuya pér-dida afecta a la honorabilidad masculina.
“Texto en contexto” celebra los 100 años de la aparición de uno de los escritos más lúcidos de Sigmund Freud, “Pegan a un niño”. El comentario que realiza el autor de este trabajo conmemorativo se centra en una perspectiva clínica, considerando los distintos tiempos de la fantasía que se corresponden con las voces activa, pasiva y re-fleja, articulándolas con los tiempos de la pulsión que concluye con una nueva posición del sujeto.
Finalizamos este volumen, despidiendo a dos queridos y valora-dos miembros de la casa Apdebiana, Manuel José Gálvez y Asbed Aryan. La pluma de sus respectivos amigos, Jorge Luis Maldonado y Carlos Moguillansky, reavivan su presencia en la memoria de quienes los conocimos y dejan plasmada sus figuras para quienes no vivieron la experiencia de beneficiarse de su calidad humana y de analistas destacados de nuestra Institución.

Compartir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *